En el año 2020, Amfisa puso en marcha la iniciativa “recogida de tapones”. Para ello se estableció un convenio de colaboración con la Fundación Seur con objetivo de participar y colaborar en el proyecto “Tapones para una nueva vida”.
Esta iniciativa contó con la aprobación de todos los miembros de la junta directiva de la entidad, quiénes la aprobaron en asamblea ordinaria, y ha sido diseñada y coordinada por la Coordinadora del área social de la entidad.
Tapones para una nueva vida es un proyecto solidario y ambiental de reciclado de tapones, destinado a facilitar a niños sin recursos un tratamiento médico no reglado en el sistema sanitario o materiales que les permitan paliar los problemas físicos que padecen y que no puedan obtener por otros medios.

Todo empezó cuando en 2011 la familia de Iker, un niño bilbaíno, acudió a la Fundación SEUR para que transportara los tapones de plástico que estaba recogiendo a nivel local y, que entregados a una recicladora, sufragarían el bipedestador que necesitaba Iker. La Fundación SEUR consiguió su objetivo antes de lo previsto y consiguió ayudar a esta familia. A partir de ahí es cuando se activó la acción Tapones para una nueva Vida y se llevó a España y Portugal.
El proyecto tiene distintos objetivos:
- Ayudar a niños sin recursos a acceder a un tratamiento médico no reglado en el sistema sanitario con el fin de mejorar su calidad de vida mediante el reciclaje de tapones de plástico.
- Facilitar a niños sin recursos los aparatos ortopédicos que no se facilitan por otros medios mediante el reciclaje de tapones de plásticos.
- Concienciar a toda la sociedad sobre la facilidad de realizar una acción social y humanitaria realizando un simple gesto de guardar tapones de plástico en lugar de llevarlos indiscriminadamente a la basura.
Se trata de una iniciativa cuyo objetivo es recoger tapones de plástico para su reciclaje, destinando el beneficio obtenido a sufragar necesidades de niños de hasta 18 años, sin recursos y con graves problemas de salud que necesitan un tratamiento, intervención quirúrgica, aparato ortopédico… no cubiertos por la sanidad pública.
Además de esta importante labor social, la iniciativa permite contribuir a proteger el entorno reduciendo los residuos y dando una nueva vida al plástico de los tapones.
